Más concentración en el bienestar humano

Cuando se trata de la competitividad de los Estados, los mismos países suelen terminar siempre en la cima del podio. Aquellos que quieren ver la menor regulación posible, mercados laborales extremadamente flexibles y bajos impuestos.

Los ganadores habituales son Hong Kong, Suiza, Singapur, EE. UU. y Holanda. Pero parece que se está produciendo un cambio de paradigma. En tiempos de creciente división social y extremos políticos, la cohesión social y la igualdad económica también son importantes.

Así lo pone de manifiesto el presente informe sobre la competitividad global publicado por el World Economic Forum (WEF), la organización que una vez al año invita a los jefes de Estado y a los líderes empresariales a Davos.

El presente informe del WEF mide el mundo de nuevo. El éxito de un país no se mide únicamente por el valor estadístico de su producto interior bruto. Más bien se trata también de un crecimiento inclusivo, es decir, de la distribución de la riqueza, o de los derechos de los trabajadores.

Más concentración en el bienestar humano

Y este reequilibrio de los criterios beneficiará a Alemania. Mientras que la República Federal de Alemania se encuentra por detrás de los demás rankings de la competencia y se encuentra en una posición más baja y con una puntuación peor que en años anteriores, la mayor economía del euro en el ranking del WEF ocupa el quinto lugar por detrás de Suiza, América, Singapur y los Países Bajos.

El crecimiento económico no debería ser un valor en sí mismo””, dice el prefacio del informe. En consecuencia, los autores han hecho gran hincapié en asegurar que el éxito económico de los países sea considerablemente más amplio que antes.

La IDI, el Índice de Desarrollo Inclusivo, es una nueva característica del índice, que utiliza doce indicadores para medir el éxito de los países que ofrecen a sus ciudadanos un buen entorno de vida. La competitividad debe reconsiderarse, como motor de una economía que se centra en el bienestar de las personas. “”Hay un consenso creciente de que el crecimiento económico debe centrarse más en el bienestar humano.””

Los autores del estudio han sido particularmente tomados con el mercado laboral alemán. Según este estudio, la economía alemana ha experimentado las mejoras más significativas en la flexibilidad del mercado laboral, manteniendo al mismo tiempo un alto nivel de protección para sus empleados. Alemania ocupa el primer lugar en términos de flexibilidad salarial o de reglas de indemnización por despido. Pero esto se ve compensado por los altos derechos de los empleados y la baja desigualdad.

La innovación por sí sola no es suficiente para el crecimiento

Los datos muestran que los mercados laborales flexibles y la protección de los trabajadores no tienen por qué estar en conflicto””, afirma el informe. Una gran proporción de los países que tienen amplios derechos de propiedad intelectual tienen una elevada tasa de empleo y una baja desigualdad. Los gobiernos que quieren combinar mercados laborales flexibles con aspectos sociales pueden crear mercados laborales eficientes””, escriben los autores del WEF.

¿Cómo puede Alemania crecer “”más socialmente””?

Entre ellos se incluyen Dinamarca, Noruega, Suecia, Suiza, los Países Bajos y Alemania. Otro factor de éxito importante para los economistas del WEF es la capacidad innovadora de los países. Alemania es el quinto país más grande del subíndice correspondiente. Si se tiene en cuenta el desarrollo industrial de una economía, Alemania ocupa incluso el tercer lugar en este ámbito.

Sin embargo, los autores admiten que los impulsos económicos positivos de la actual ola de innovación son difíciles de medir. Un alto grado de innovación no se refleja necesariamente en una mayor competitividad.

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